El ciudadano venezolano Edward Antonio Aranguren Hidalgo (copiloto) y Julio Enríquez Sánchez, natural de Huancayo, Junín, conductor de la cisterna que sería de propiedad del Consorcio San Juan, perecieron luego de que el vehículo se precipitó por un abismo de 100m de profundidad en el caserío de Santa Rosa del centro poblado de Tuco, distrito de Bambamarca, provincia de Hualgayoc.
La recuperación de los cuerpos estuvo a cargo de pobladores y efectivos policiales con presencia del representante de medicina legal del Ministerio Público. Se desconocen las causas del accidente por lo que no se confirmó si se trata de un error humano o de una falla mecánica.